9 de abril de 2019

TEXTO GANADOR DEL CONCURSO DE SAN JUAN BOSCO



En la actualidad muchos jóvenes sufren todo tipo de abusos escolares, amenazas, insultos, palizas, es decir, lo típico que se ve actualmente en un instituto hoy en día. Esto es lo que le va a pasar a nuestro protagonista, Kevin, que de ser odiado y despreciado por sus compañeros de clase va a pasar a ser un verdadero ídolo de todos ellos.
Kevin es un joven de 16 años que decide que lo mejor para su vida y para su futuro trabajo va a ser estudiar un bachiller de ciencias y para ello sus padres deciden que lo mejor va a ser que abandone su instituto y vaya al de la ciudad de al lado, donde no tenía amigos ni conocía a nadie. Esta decisión para Kevin fue como una patada en el culo ya que él es un chaval muy vergonzoso y que no tiene mucha facilidad para adaptarse a nuevos lugares.
Cuando llegó a su nuevo instituto se dio cuenta de que él era como un bicho raro, se sentaba solo apartado en una esquina y era como que todo el mundo le miraba con desprecio. Cuando llegaba la hora del patio, era el momento en el que comenzaba la pesadilla de Kevin, ya que todos sus compañeros estaban jugando al fútbol, pero él odiaba el fútbol visceralmente, y era uno de los momentos que Kevin aprovechaba para estudiar, repasar lo dado en clase o adelantar tareas. Pasaron así un par de semanas y la actitud de sus compañeros hacia Kevin no cambiaba, le seguían despreciando y era como que para ellos nadie se sentaba en esa silla de al fondo a la derecha, pero otro bache apareció en su camino.
Un día en el patio mientras él se comía su bocata, recibió un pelotazo y claro del impacto se chocó con la pared y empezó a llorar como haríamos tú y yo y llegaron los típicos malotes y el jefe del grupo le dijo:
- ¡Eh tu empollón! Ese pelotazo te lo he dado yo y ha sido con muchas ganas.
A lo que Kevin no respondió. Cuando llegó a clase después de lo ocurrido todos comenzaron a llamarle cara balón y le miraban y se reían, Kevin ahora mismo era la persona más señalada negativamente de toda la clase.
Ante estos insultos Kevin sufría un montón, pero en vez de denunciar ese maltrato decidió callarse por miedo a que los malotes irían a por él. Así paso todo el primer curso de bachillerato, yendo a clase y sufriendo, en cuanto a lo académico seguía sacando notazas, era el alumno más avanzado e inteligente de toda la clase, pero anímicamente estaba destrozado, pero llegaba el verano y era un momento de liberación para él, pero lo que pensaba que iba a ser una liberación, se convirtió en un infierno, recibía mensajes con fotos suyas vacilándole e incluso le llamaban y le grababan vídeos insultándole.


Paso el verano y Kevin tenía que volver a clase, al infierno desgarrador y acabar su bachillerato para comenzar sus estudios. El segundo curso de bachillerato se le hizo insufrible, seguía recibiendo las mismas ofensas de siempre, le veían y se reían de él e incluso le daban collejitas, pero bueno lo pasó y abandonó el instituto.
Pasados los años Kevin ya había acabado su carrera y ya era uno de los neurólogos más prestigiosos del mundo, pero en su cabeza seguía rondando todo el sufrimiento por el que él había pasado y a modo de liberación, decidió escribir este breve relato contando su historia, así que con esto os quiero decir que si en algún momento sufrís cualquier tipo de acoso que lo denunciéis no tengáis miedo.

Firmado: Kevin.

Ángel Lasheras (1º de Bachillerato de Artes)

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