¿Qué es la donación? ¿Pará qué sirve y cuál es su importancia? El pasado jueves 11 de diciembre, los alumnos de 2º de Bachillerato de Investigación aclararon estas y muchas otras dudas acerca de la importancia de donar, gracias a la charla impartida por Álvaro Márquez, superviviente de leucemia y actual profesor de Música y Jefe de estudios del instituto. Tras esto, se llevó a cabo una entrevista por parte de tres alumnas que proporcionó una visión completa de la experiencia vivida con la leucemia y el posterior trasplante, tocando temas desde la ética legal hasta las transformaciones psicológicas y existenciales que esta enfermedad desencadena.
Introducción:
La donación es una acción solidaria, voluntaria y altruista. A través de ella, un individuo entrega células, tejidos u órganos con objetivos terapéuticos, lo cual hace posible que otras personas mejoren o preserven su vida.
Desde la perspectiva médica, es factible donar tejidos, órganos y elementos de soporte y resguardo. El hígado, el corazón o los riñones son algunos de los órganos más frecuentes; por otro lado, la sangre, la piel, las córneas y la médula ósea son ejemplos de tejidos. Estos materiales son aptos para ser utilizados en trasplantes y también en terapias de reemplazo o reparación de funciones vitales.
Entrevista realizada:
El relato del entrevistado se organizó en torno a tres temas principales: la cuestión ética de la donación de órganos, la influencia en su vida y la comprensión adquirida, y la imprescindible necesidad de apoyo.
El inicio del diálogo se enfocó en aclarar cómo es realmente el proceso de donación de órganos en España. El entrevistado indicó que, aunque la Ley de Trasplantes establece un consentimiento implícito ("en principio, todos somos donantes"), en la práctica, este proceso está fuertemente influenciado por el respeto a las decisiones familiares.
Se destaca que, en momentos críticos, los médicos siempre deben consultar a los familiares sobre lo que habría deseado el difunto, creando un complicado “dilema ético”. Esta consulta resulta vital y extremadamente sensible, especialmente dado que debe realizarse bajo presión de tiempo, con decisiones que deben tomarse en cuestión de "horas" debido a la limitada viabilidad de los órganos. El entrevistado ejemplificó esta tensión a través de su situación familiar tras la muerte de su padre. Ante la falta de una declaración clara previa, la familia tuvo que tomar una decisión decisiva sobre su lugar de entierro, ilustrando así la carga emocional y la incertidumbre que enfrentan los seres queridos del posible donante.
La superación de la leucemia ha proporcionado al entrevistado una perspectiva de vida singular, que intenta plasmar en un libro, un proyecto en el que lleva trabajando durante 20 años. Este extenso tiempo se justifica por su necesidad de lograr una distancia emocional y una "perspectiva" que le permitiera concentrarse en lo verdaderamente significativo, en lugar de en los aspectos inmediatos del trauma. La finalidad de su obra no es el beneficio personal, sino otorgar los derechos de autor a la Fundación Josep Carreras, convirtiendo su experiencia en apoyo para otros.
La enfermedad ha funcionado como un fuerte filtro para la ansiedad y la frustración. El entrevistado reveló que, después de atravesar la etapa más dura de su vida, enfrenta cualquier dificultad menor con un principio de realidad: "Yo no he sobrevivido a una leucemia para esto". Esta capacidad de recuperación se refleja en una actitud de humor oscuro e ironía al contar su historia, lo cual considera como la herramienta que le ayudó a "superarlo" e "integrarlo en su vida".
Esta nueva perspectiva se traduce en un mensaje claro y directo: "aprovechad la vida que tenéis". Además, la enfermedad le enseñó a manejar la incertidumbre, sugiriendo que no debemos "agobiarnos con cosas que no sabes" y que es mejor encarar los problemas solo cuando hay un diagnóstico, evitando el estrés que provoca anticipar situaciones.
Un tema que se repitió fue la importancia "fundamental" del apoyo de seres queridos y amigos. La persona entrevistada explicó cómo la ayuda constante de su pareja de aquel momento y sus amigos más cercanos le brindó el valor que necesitaba para enfrentar el aislamiento y la rigidez del tratamiento, el cual incluía sesiones de quimioterapia que dejaban su cuerpo muy susceptible a infecciones y hemorragias, y cuya tercera estancia llegó a durar hasta 42 días.
Esta situación de aislamiento en el hospital le provocó una gran empatía hacia aquellos que enfrentan circunstancias extremas solos, como muchos pacientes oncológicos durante la crisis de COVID-19. Mientras muchos se quejaban del encierro, él pensaba en quienes estaban "ingresados, aislados, que ni siquiera podían tener acompañantes", lo que acentuó la enseñanza de apreciar la salud y la compañía de otros.
Finalmente, cuando se le preguntó qué diría a alguien que se niega a donar, el entrevistado adoptó una actitud equilibrada. Aunque no comprende esta negativa y la considera una pérdida de la oportunidad de "salvar la vida de alguien" a través de un tipo de "reciclaje", respeta la elección personal al reconocer el impacto de "factores religiosos, factores de educación" y otros "condicionantes".
La experiencia de Álvaro Márquez proporcionó a los alumnos una visión más realista y cercana sobre la experiencia de vivir -o mejor dicho, sobrevivir- a una leucemia, permitiéndoles reflexionar sobre la importancia, no solo de donar, sino de agradecer y disfrutar la vida al máximo.
Información sobre la donación y el cáncer
La donación, en el sector de la salud, es considerada una práctica reglamentada por la ley y basada en principios médicos, éticos y sociales.
Para que alguien pueda ser donante, debe satisfacer una serie de condiciones. Primero, debe ser un acto desinteresado, sin compensación monetaria, y realizado libre y conscientemente. La mayoría de edad es un requisito esencial en España.
La legislación española acerca de los trasplantes determina que, a no ser que se haya manifestado lo contrario en vida, todo individuo es un posible donante después de fallecer. Esta voluntad tiene la posibilidad de manifestarse a través de un testamento vital o una tarjeta de donante. No obstante, si el individuo no muestra ningún documento que compruebe su condición de donante, la decisión sobre sus órganos al final le corresponde a su familia.
Los donantes pueden ser de dos grandes categorías: los vivos y los muertos. El donante vivo tiene la posibilidad de donar sangre, médula ósea u órganos compatibles, pero siempre bajo rigurosos controles médicos que aseguren su seguridad. En cuanto al donante que ha fallecido, puede donar órganos después de que se le haya diagnosticado muerte cerebral o, en ciertos casos, después de un paro cardiorrespiratorio irreversible.
En ambos casos, es esencial que las condiciones de salud estén controladas, por lo general en unidades hospitalarias especializadas, y que se lleven a cabo análisis post mortem para asegurar la seguridad y viabilidad de los órganos o tejidos.
Donar sangre es uno de los tipos de donación más comunes y necesarios, sobre todo en casos urgentes, operaciones quirúrgicas, tratamientos contra el cáncer o trasplantes. Para donar sangre, es necesario que se satisfagan ciertos requisitos, entre los cuales se incluyen no haber estado bajo ciertos tratamientos médicos, tener un peso mínimo y gozar de buena salud.
La donación de médula ósea, que a menudo se confunde con la médula espinal, implica la recolección de células madre hematopoyéticas. Estas pueden ser obtenidas de la sangre periférica o del hueso (por lo general, el de la cadera). Estas células son esenciales para el tratamiento de enfermedades graves, como la leucemia, pues facilitan la regeneración del sistema sanguíneo del paciente.
La compatibilidad genética entre donante y receptor, que se establece a partir de los antígenos leucocitarios humanos (HLA), es un elemento esencial en los trasplantes, sobre todo en los trasplantes de médula ósea. Aunque los hermanos tienen una mayor posibilidad de ser compatibles, también es posible hallar donantes que sean compatibles fuera del ámbito familiar gracias a los registros internacionales y nacionales.
En la concienciación social y en la administración de los registros de donantes, las organizaciones como la Fundación José Carreras contra la Leucemia tienen un rol esencial en España, trabajando conjuntamente con el sistema sanitario.
El cáncer se define como una mutación descontrolada de las células que puede propagarse a través de la sangre, dando lugar a la metástasis. En muchos casos, los tratamientos oncológicos, como la quimioterapia, debilitan gravemente el sistema inmunológico del paciente, haciendo imprescindible el apoyo mediante transfusiones y, en ocasiones, trasplantes de médula ósea.
El paciente experimenta etapas críticas a lo largo del tratamiento, incluyendo la hospitalización por un tiempo extenso, la pérdida temporal de su sistema inmunitario y la necesidad de estar aislado, hasta que el cuerpo empieza a regenerarse y a mejorar de manera gradual.
Nadia Herreros, Ana Ruiz y Aya Rafai.