9 de febrero de 2026

PREMIOS LITERARIOS SAN JUAN BOSCO: IRENE LOSANTOS HERNÁNDEZ (1º ESO)

 LA PROMESA


Y comenzó de nuevo el curso, después de un largo y caluroso verano, pero esta vez, todo era diferente. Este año ya nada era igual, porque ¨ ¡habíamos pasado a la ESO! ¨. Aunque creo que, en realidad, para ellas, ese no era el mayor cambio. 

Llegamos el primer día, y nos sentamos con nuestros amigos de siempre, todos menos ellas. Esas dos chicas que seguían sin ser capaces de hablarse. Aunque había pasado tiempo, se sentaron lo más lejos posible. En realidad, nadie entendía por qué, ni lo iban a entender, porque seguramente, para los demás, sería una tontería, pero para ellas, lo era todo. 

Todo eso que se rompió tras una simple discusión, un simple gesto, un simple…todo. 

Era un caluroso día de verano, cuando todo ocurrió. Todo iba bien entre ellas, todo iba quizás, demasiado bien. Clara y Sofía eran más que mejores amigas, eran hermanas. Sí, de esas hermanas con las que no compartes genes, pero da igual. Todo era así hasta que Clara le conoció. 

De repente, Clara comenzó a recibir mensajes de alguien. Ese alguien era un adolescente rubio, alto y de ojos azules, que igual merecía la pena, pero… ¿tanto como para romper lo que las dos tenían? 

Al poco, comenzaron a conocerse mejor, a empezar a mandarse corazones, a ser algo…Sin ni siquiera conocerse. 

Ellos empezaron a quererse, bueno, más bien, Clara empezó a quererle a él. 

Él más bien, comenzó a controlarle todo, a limitarle…A arruinarle la vida. Él obligó a Clara a olvidar hasta lo que más quería, a Sofía. 

Clara comenzó a ignorar a Sofía, hasta el punto de romper su única promesa, quitarse esa pulsera que las dos llevaban y que dijeron que nunca romperían. Para muchos, será una tontería, pero para Sofía fue una decepción tremenda, fue eso lo que acabó con todo. Ellas comenzaron a distanciarse, a evitarse…y a olvidarse, aunque no del todo. 

Fue entonces, cuando ya no quedaba nada, cuando Clara descubrió la verdad, él nunca le quiso a ella, porque él no sabía querer, porque la IA no sabe querer, porque todo había sido una mentira…y ahí, Clara se dio cuenta de lo que había perdido. Intentó arreglarlo, pero ¿de qué servía ya?, ¿de qué servía ahora que ya estaba todo roto? Y así siguen hasta hoy en día las dos, odiándose, y a la vez, queriéndose. 

Sinceramente, creo que la mejor manera de resumir esta historia es la siguiente: ¨Todo fue culpa de la IA¨, esa IA que rompió lo más bonito que poseían las dos. 

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